Cuba: es posible el desarrollo sostenible que proteja el medioambiente

El socialismo cumple, el capitalismo solamente es palabras

La agricultura urbana en Cuba

This article was published in the 'Cómo salvar el medio ambiente: ¡PONER FIN AL CAPITALISMO!' Edition of Liberation.
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Hace varios años la Asociación para la Defensa de la Naturaleza (WWF siglas en inglés), mencionó a Cuba en un estudio como el único país en el mundo que ha logrado un desarrollo sostenible. Dicha investigación mide el nivel en el que se mejora la calidad de vida humana dentro de los límites del ecosistema de un determinado país.

El triunfo de la Revolución Cubana de 1959 significó un rompimiento dramático con 400 años de dominio colonial español y medio siglo de intervención neocolonial dirigida por Estados Unidos. La estructura agraria contaba con varias aberraciones, incluyendo inmensos activos de capital foráneo (las compañías estadounidenses poseían casi 2.5 millones de acres de tierra), extensas plantaciones de caña de azúcar y campos para ganado, y una economía de agricultura que se basaba en la producción y exportación de cosecha, el azúcar.

Todos estos factores repercutieron negativamente en el medioambiente, llevando a la deforestación, al deterioro de la salubridad y las condiciones del medioambiente, a la contaminación de la tierra y las aguas marítimas junto a la pérdida de la biodiversidad, dentro de otras cosas. El campesinado y los trabajadores de la agricultura vivían en extrema pobreza.

Debido a todos estos factores, cinco meses después de la revolución, se promulgó la primera Ley de Reforma Agraria. El estado pasó a ser el propietario del 40 por ciento de la tierra, dando paso a la empresa estatal y convirtiendo a 120.000 campesinos—quienes anteriormente eran inquilinos, aparceros y ocupantes de terrenos—en propietarios de la tierra.

La reforma fue el primer paso del gobierno revolucionario para crear condiciones óptimas para el desarrollo de una exhaustiva y sostenible economía, la cual incluye dentro de otras cosas, la protección del medioambiente.

La política medioambientalista cubana se basa en el principio del desarrollo sostenible en lo económico y social, cuyo objetivo primordial es generar fuentes saludables de alimentación para toda la población, mientras que a la misma vez protege el medioambiente. Cuba ya ha eliminado la pobreza extrema en las ciudades como también en el campo.

La constitución cubana de 1976 estableció la soberanía nacional sobre el medioambiente y los recursos naturales.

La crisis económica del los 90s, ocasionada por el derrumbe del campo socialista y el incremento del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos, obligó al estado a buscar nuevas formas para utilizar la tierra y los recursos naturales, a la incorporación de tecnologías favorables al medioambiente en la agricultura del campo y en los huertos urbanos, como también a la mejor organización de las cooperativas de la agricultura y la tenencia de la tierra. El uso de muchas pesticidas químicas fue eliminado.

Todas las naciones ofrecen discursos acerca del medioambiente, pero las economías basadas en el capitalismo no pueden lograr un desarrollo sostenible. Las economías basadas en el socialismo sí lo pueden lograr.

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